Soy Gustavo Escribano, físico de formación, pero informático porque hay que comer.

Mis aficiones suelen ser minoritarias, alejadas de lo que hace la masa: no soy futbolero, pero me gusta la literatura y la poesía. Hace unos años gané un premio de poesía en Soto del Real. Ya, un tipo raro. También me gusta correr. Llevo corriendo desde hace 30 años, y ahora descubro que se ha puesto de moda, ¡y parezco uno más! Así que para alejarme de las modas, me he metido en esto de la política, tan denostada hoy en día. La verdad es que siempre me ha gustado la política, observándola desde fuera, y como todos vosotros, me decía “¿por qué no harán las cosas así o asá?”. Hasta que me dieron la oportunidad de hacerlo yo mismo, y me dije “¡Venga!”. Oye, os lo recomendo a todos. Se aprende que las cosas no son tan fáciles, ni están tan mal hechas, ni todos son unos corruptos o ineptos; simplemente se hace lo mejor que se puede con los recursos que se tiene, tratando de favorecer a la mayor parte de la gente. Siempre hay quien no le parece bien, normalmente porque le perjudica. Desde luego que me confundo a veces, pero de verdad que hay buena voluntad detrás. Hay que aprender a vivir con eso. Bueno, como os decía, a pesar de no estar afiliado a ningún partido político, me ofrecieron participar en un proyecto político progresista y municipalista, y me pedí ser concejal de Amores y Primaveras. No os riais, es verdad que lo pedí. El alcalde, un tipo listo, me dijo que lo más parecido que tenía era Cultura, Juventud y Educación. Pues tiene razón. Luego me metió de clavo alguna cosa más, pero esa se la guardo. El caso es que estoy en esto para tratar de hacer progresar a nuestro pueblo, con sentido común, con orejas para escuchar, y usando un talante lo más cercano que sepa. Pero algún día volveré a mi trabajo de informático, bastante más fácil y mejor pagado, os lo aseguro. No tengo vocación para seguir eternamente en política, pero dedicarle una etapa de mi vida está siendo, además de cansadísismo, bastante gratificante, de crecimiento personal, y una experiencia a recordar siempre. Me encantaría que los vecinos me recordasen también como aquel que intentó mejorar las cosas, y que alguno además piense que lo conseguí.

¡¡Saludos!!