Yo estoy aquí por las ansias de mandar y porque a mí me habían dicho que estando un poco de tiempo como concejal de urbanismo te podías retirar a vivir a la costa con la familia y con un montón de tiempo para descansar, que por el Ayuntamiento no había ni que venir, con una horita para echar un ojo era suficiente y a los vecinos, además, no hay quien los aguante…

Pues no, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Mandar, mandar, mandas lo justo.

A la familia casi la pierdes, de las hijas te pierdes una parte irrecuperable de su infancia o juventud y de la mujer, porque en el fondo te quiere que si no, (no hubiera tenido tiempo de ir a buscarla).

Descansar, que eufemismo, 25 horas al día, 8 días a la semana. Que si se ha roto un colector y se está saliendo la mierda, que si te han tirado la basura en mitad de la calle, que si hay un bache, o muchos, que si hay un atasco, que si una obra, que si la otra, que como va lo mío, que si soy un chorizo, que si me van a denunciar a la fiscalía de medioambiente, que si… Bueno también hay tiempo para tomarse unas cervezas con los amigos.

Y lo del dinero. Ni un solo maletín, será como dice la muñeira “y será que no sabes, o que no puedes, o que te faltan las habilidades”. Pero en el fondo yo creo que será por la cara que pones cuando te reúnes con esos que te imaginas que son primos hermanos de los de la Gurtel y te ven tan serio y tan cabrón que no se atreven ni a insinuarlo.

El Alcalde siempre me dice que voy “haciendo amigos…”

Y lo de los vecinos, al final en su gran mayoría pues hasta he hecho amigos nuevos.