Salud Pública ha publicado una completa guía orientando a los ‘seteros’ en la otoñal búsqueda y consumo de níscalos, boletus, senderuelas o champiñones silvestres, entre el largo etcétera, que podemos encontrar en la región y, sobre todo, en la Sierra Norte, consejos útiles a los que se suma nuestro Ayuntamiento.

– Ante la proliferación de personas “inexpertas” que salen al campo con este fin, se ha producido un aumento de casos de intoxicación.

– Si se produce cualquier síntoma o se sospecha de una posible intoxicación por setas, hay que acudir inmediatamente a urgencias (112).

– Además, es fundamental preservar el medio ambiente y no dejar huella negativa de nuestro paso por el monte.

Por cada especie comestible, hay una o varias muy parecidas tóxicas o incluso mortales. De ahí que haya que tomar las precauciones debidas.

Consejos fundamentales en la recogida:

– No recolectar ni aceptar setas sin tener la seguridad de que son comestibles. En caso de duda, consultar a un experto.
– En el campo, cortar por la base con un cuchillo o navaja las especies de setas comestibles.
– No recolectar ejemplares jóvenes, pues se evita la multiplicación de la especie, su sabor y aroma es menor y es más fácil confundir con especies tóxicas.
– No recolectar ejemplares muy maduros porque pueden estar alteradas y resultar indigestas.
– No recolectar setas después de abundantes lluvias o heladas, habrán perdido parte de su sabor y aroma, tendrán un exceso de agua y su aspecto podrá dificultar su identificación.

Consejos para el consumo:

– Las setas son alimentos que se estropean pronto. Se deben consumir cuanto antes, manteniéndolas mientras en lugares frescos o en la nevera.
– Hay métodos de conservación que permiten su consumo fuera de temporada: congelación, desecación, conservación en aceite, vinagre, salmuera, etc. Usar sólo ejemplares limpios, frescos y sanos.
– Revisar una a una nuevamente cada seta en casa, asegurándose de que todas son comestibles.
– Volver a limpiarlas, al menos con un paño húmedo. Si hay que lavarlas con agua por un exceso de suciedad, no sumergirlas en agua (pierden aroma y sabor), hacerlo bajo el grifo con un chorro fino, con el sombrero hacia arriba, para evitar un exceso de retención de agua en las láminas, poros o aguijones. Secar el exceso de agua con papel de cocina y consumirlas cuanto antes.
– Guardar las setas limpias en la nevera hasta el momento del consumo.
– Guardar siempre algún ejemplar de cada especie sin cocinar para que pueda ser identificado por un experto en caso de intoxicación.

Y otro punto importante, para preservar el medio ambiente:

– No dejar huella de nuestro paso por el monte: no usar rastrillos u otros objetos para remover el suelo y no destruir las setas venenosa o desconocidas, todas tienen su misión en el mantenimiento del ecosistema.

 

Consejos para recolectar setas silvestres

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